Esta singular obra de Antoni Gaudí está situada en pleno parque natural del Garraf, a unos veinte kilómetros de la ciudad de Barcelona, en un entorno que mezcla el ocre de las rocosas montañas con el azul intenso del mar Mediterráneo.
El edificio, de forma rectangular, está compuesto por tres niveles; sótano, y plantas principal y primera. La planta sótano se utilizaba principalmente como alacena, la principal como residencia y la planta alta tenía la funcionalidad de capilla y mirador. Es una de las obras más singulares de su autor y fue construida con piedra de tonalidades blancas y grisáceas extraída de la misma montaña.
Cabe destacar la originalidad del techo a dos aguas, extendido hasta la base de la edificación de tal forma que también conforma las paredes de la casa. La puerta principal, realizada a base de ladrillo y piedras, está presidida por un enorme arco parabólico, custodiado por una enorme verja de hierro forjado.
Actualmente el edificio alberga un restaurante, donde es posible comer a orillas del mar, en este edificio histórico impregnado por el espíritu de uno de los arquitectos más geniales de todos los tiempos.












