El restaurante Manairó toma su nombre de la denominación de unos diminutos duendes mitológicos del folclore catalán. Toda una declaración de intenciones, en el sentido de un apego especial a las tradiciones gastronómicas del territorio, corregidas y aumentadas por la innovación y la creatividad del chef Jordi Herrera.
Es un lugar muy exclusivo, elegido a menudo para comidas de ejecutivos y altos cargos, pero que al mismo tiempo también está orientado a grupos y familias.
El menú degustación tiene un precio bastante asequible. La carta nos propone una selección de platos típicos: arroz de callos y vieira, cigalas rellenas de sofrito y espinacas a la catalana y codillo de ternera lechal, entre muchos otros. Como postre, les recomendamos la tradicional tostada Santa Teresa con pasa y helado de queso.
















