El «Monumento a la Independencia» o «Monumento a los Héroes del 10 de agosto de 1809» fue inaugurado en 1906 en conmemoración al llamado primer grito de independencia hispanoamericana por el entonces Presidente el General Eloy Alfaro Delgado.
El monumento se encuentra sobre una plataforma de piedra octagonal con un conjunto de tres escalones a cada lado, rodeado de ocho esferas que representan al mundo unido por pesadas cadenas de hierro.
Otra plataforma de base octogonal está sobre la primera y también con tres escalones a cada lado. Es en esta última serie de escalones que miran hacia el noreste que encontramos dos esculturas conocidas respectivamente como «El león» y el «Conjunto Ibérico». Desde aquí un pedestal y una columna se elevan hacia el cielo.
La pieza central de este montaje es la estatua La Dama de la Independencia, que no sólo es la más importante de la escena sino que se convierte en nuestro punto focal desde cualquiera de los balcones o terrazas de los edificios históricos. La Dama representa Libertas, la diosa romana de la libertad, una guerrera emblemática con la idea que la libertad se gana con armas.












